Dr. Orlando Morales Matamoros
Ensayos: Ciencia y Tecnología

Dr. O. Morales: Índice

 

Home Page Edyd.com


Reflexiones Científicas y Tecnológicas

MENSAJE CON OCASIÓN DE LA INAUGURACIÓN DE
LA CASA NACIONAL DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA

Ir a Tabla de Contenido

Derechos Reservados (© Copyright) Dr. Orlando Morales Matamoros 1997, omorales@sol.racsa.co.cr


Si queremos formar parte de mundo del futuro, tenemos que ir adaptándonos a los nuevos retos, no ya como una actitud de mantenerse al día, sino convencidos de que en vez de ser pueblos marginales, podemos participar como protagonistas, dentro de nuestras posibilidades y dentro de los nuevos escenarios de globalización de la economía y liberalización del comercio.

Dentro del naciente sector de ciencia y tecnología, nos hemos dado a la tarea de crear las estructuras necesarias para llevar a cabo las delicadas funciones que la Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico señala.

Por eso se pensó que además del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del Concejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), debían crearse la Academia Nacional de Ciencias, la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica y una Asociación que se encargue de la promoción de la ciencia y la tecnología.

La academia fue instalada en un acto solemne el pasado 26 de junio, fecha en que se cumplieron dos años de la sanción de la Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico y por feliz coincidencia con la fecha de publicación de dicha ley, se constituye a principios del mes de agosto, la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica.

Se plantea para el mes de noviembre, con ocasión de la celebración de la Semana Internacional de Ciencia y Paz, dejar instalada la Asociación para la promoción de la Ciencia y la Tecnología.

Por tanto, tiene ya el país las estructuras institucionales que le permitirán mirar al futuro y sobre todo diseñar una estrategia de desarrollo nacional congruente con la época, pues ya estamos en la cresta de la resolución científica y tecnológica y debiéramos sin temor ni complejos, empezar a consolidar la computación y la informática; ampliar el campo de la biotecnología, y que la cibernética, telemática y la robótica salten de los libros de ciencia ficción, a la vida diaria de los costarricenses.

A pesar de la difícil situación de las finanzas públicas, ha sido posible adquirir el bello edificio que hemos llamado Casa Nacional de la Ciencia y la Tecnología, que dará albergue a la Academia, a la Cámara que hoy se funda y en un futuro cercano a la PROCIT (Asociación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología).

Se ha querido entonces que estos, recientemente creados organismos inicien con un patrimonio propio y facilidades físicas y logísticas para el inicio y buen desempeño de funciones.

Hemos programado también, transformar el Centro de Gestión Tecnológica e Informática Industrial, que era un proyecto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo con el Gobierno de Costa Rica y bajo la responsabilidad del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en una Fundación, para que atienda la demanda de servicios tecnológicos, con eficiencia de sector privado y para su servicio, pero con apoyo del sector público.

La gestión tecnológica constituye un elemento clave de reconversión industrial, ya que permite el análisis de las imposiciones para detectar debilidades y así corregir los eslabones débiles del proceso de producción.

Es tan importante la gestión tecnológica que ha llegado a constituir un paradigma como el hilo conductor de la reconversión industrial, del cual hemos derivado el aforismo de que "no debiera haber reconversión sin gestión".

Afortunadamente, ya existen conversaciones adelantadas con Italia y el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica para que, en un corto plazo, pueda contarse con un proyecto de cooperación que tendría cobertura nacional y regional, por más de mil millones de colones (ocho millones de dólares USA).

Hemos convocado como miembros fundadores a diversas instituciones involucradas con la modernización del sector productivo, tanto del gobierno como del sector privado y el sector académico, para dar vida a esta nueva fundación que propiciará el desarrollo de la gestión tecnológica y de la informática industrial.

Esta es otra buena noticia, pues el Ministerio más joven y pequeño transfiere al sector privado una función compartida, de acuerdo a los lineamientos generales de la reforma del estado.

No dudamos de su éxito como lo ha demostrado el CEGESTI con el éxito obtenido con los núcleos de gestión tecnológica.

Por tanto, hemos procedido de acuerdo a las directrices generales de reforma del estado, a dejar al Ministerio con su función fundamental: establecer las políticas del sector y la coordinación de las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.

Pero debiéramos hoy, enfatizar el por qué el Ministerio de Ciencia y Tecnología, ha venido apoyando la constitución de la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica.

Esto se hace, en primer lugar, porque la Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico expresa claramente el compromiso de apoyo a este emergente sector productivo, concebido como la agrupación de empresas que hacen de la innovación tecnológica la fuente de su competitividad.

Tal vez algunos piensan que toda actividad empresarial, sobre todo en el campo industrial, requiere de algún tipo de tecnología, lo cual es cierto, pero no necesariamente indican que sean de base tecnológica. La empresa de base tecnológica, tiene una vocación vital hacia el cambio, como un mecanismo de adaptación ante los retos empresariales. En efecto, si extrapolamos al darwinismo biológico hacia el darwinismo industrial (o empresarial, para darle mayor cobertura), debemos aceptar que tanto el individuo biológico como una empresa, están inmersos en un ambiente que le crea una presión adaptiva y al igual que animales y plantas, la empresa que no se adapta perece, cambiar o morir, tal parece ser el desideratum.

La historia de los dinosaurios podría ser de provecho en esta ocasión. Eran animales grandes, pesados, de lento andar y de baja capacidad de adaptación a los cambios y por ello desaparecieron. Muchas empresas están en la condición de dinosaurios tecnológicos y corren el riesgo de convertirse en fósiles empresariales, si no atienden al nuevo escenario de competitividad global.

En este momento de la historia, el gran cambio en el entorno empresarial gira alrededor de la globalización del comercio y de la liberalización de la economía. En el caso costarricense la desgravación arancelaria y la apertura de mercados, constituyen la presión adaptativa que exige profundos cambios en las empresas.

Decía Schumpeter que dentro del capitalismo, está el germen de la destrucción de las empresas, pero que al mismo tiempo surgen retoños fuertes que crecen y sustituyen a los otros. Es la ley de las empresas: unas mueren, otras nacen.

Pienso entonces, que mucha actividad tradicional no va a sobrevivir al no poder soportar la competitividad que se avecina. Pero al natural crecimiento de las nuevas empresas, el Estado debe propiciar y cuando sea del caso inducir su formación, para que a través del dinamismo del sector productivo siga creciendo y produciendo riqueza. El Gobierno no podría permanecer impasible ante una realidad industrial que hondamente puede repercutir en la salud del Estado.

Por tanto, son estos nuevos "emprendedores de origen tecnológico y técnico" los que deben surgir en gran número, para que el crecimiento del producto interno bruto, no dependa, tanto de la producción agrícola, ganadera e industrial clásica, sino que corresponde a la exportación de mayor valor agregado y no del esfuerzo físico del trabajo rutinario.

Casualmente esta es otra característica primordial de las empresas de base tecnológica, ya que el conocimiento es el insumo fundamental en la producción de los bienes y servicios que desarrollan con fines comerciales.

En estos momentos en que la actividad cafetalera y bananera pasan por una crisis, es la oportunidad para consolidar este nuevo sector productivo naciente; ahora que habrá cierta mortalidad empresarial como consecuencia de falta de competitividad, de sus cenizas deben nacer vigorosa empresas, que aunque pequeñas puedan hacer un manejo innovativo de la tecnología, para lograr la competitividad en los mercados internacionales.

En estos momentos en que todas las predicciones apuntan a un mundo tecnológico con una elevada tasa de cambio e innovación, creemos que ha llegado el momento de transformar debilidades en fortalezas, empresas tradicionales en vías de extinción, en empresas de futuro, si de esos viejos troncos seleccionamos vigorosas yemas.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología ha alentado los mercados tecnológicos y ha propuesto como esquema alterno de desarrollo, el proceso de incubación de empresas de base tecnológica y la creación de Centros de Desarrollo Tecnológico, para que, sin complejos, en Centroamérica nazcan tigres y dragones, al igual que lo han hecho algunos países asiáticos. ¡No basta soñar, debemos intentarlo y luchar por ello!

El desarrollo es posible, siempre que dejemos de lado esa inhibición mental que parece impedir que comprendamos que las empresas de base tecnológica generan riqueza dentro del modelo en que el conocimiento es un insumo fundamental de la producción, tal como corresponde a las empresas del siglo venidero.

Permítanme otras breves consideraciones que mediante una analogía, tomo prestado del campo biológico, es el caso de la eutanasia, la eugenesia y la distanasia, aplicada a la situación empresarial que se avecina.

Efectivamente, la eutanasia industrial representaría un proceso de desaparición voluntaria o inducida de empresas existentes, que no soportan la reconversión industrial y el nuevo ambiente empresarial provocado por un mercado abierto y altamente competitivo. Pero más importante que la muerte empresarial, es el proceso de promover el nacimiento y la crianza de las mejores y más competitivas empresas: la eugenesia industrial.

Casualmente, en este acto se constituye la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica como una forma de eugenesia empresarial con selectos especímenes que asegurarán una nueva raza productiva.

Es posible que otros sectores entren en un proceso de distanasia (muerte lenta y dolorosa) empresarial, ya que el Estado no podrá subvencionar más la ineficiencia, y por tanto sobrevivirán sólo las empresas más competitivas. Casualmente, las empresas de base tecnológica tipifican dentro de este criterio de ser altamente competitivas y con vocación hacia terceros mercados.

Hemos querido entonces que bajo el alero acogedor de la Casa Nacional de la Ciencia y la Tecnología, la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica, empiecen a divulgar la nueva doctrina, en la seguridad de que pronto se consoliden nuevas empresas que están convencidas que para triunfar hay que cambiar y que, quien no se ajusta pierde competitividad en los mercados. Desearíamos también que la naciente Cámara demande nuevos servicios bancarios acorde con las características de empresas que realizan investigación y desarrollo en la búsqueda constante de nuevas oportunidades de negocios. Dentro de un criterio de flexibilidad, la concesión de períodos de gracia y tiempos de recuperación mayores, constituyen una necesidad, tanto para las empresas como para el nuevo modelo de desarrollo del país. Es urgente en este momento contar con líneas de crédito y mecanismos de financiamiento que se ajustan a los requerimientos de las empresas de base tecnológica.

Son ustedes, estimados asociados de la Cámara Nacional de Empresas de Base Tecnológica, la punta de lanza del nuevo esquema de producción, porque la historia de los pueblos la escriben visionarios como ustedes, convencidos de que el desarrollo se logra mediante la transferencia tecnológica a la producción, que permitirá exportar conocimiento y alto valor agregado a nuestra producción, en vez de incorporar mano de obra barata.

Deseáramos que el Programa Bolívar de Integración Regional Latinoamericana para la Innovación Tecnológica, tenga como contraparte a la nueva Cámara y así cuenten con un instrumento más para la competitividad.

Además, estamos seguros que la naciente Fundación CEGESTI tendrá excelente relaciones con la Cámara recién formada, de la cual estaría también entre sus fundadores; y además me complace informar que ya se han firmado los convenios preliminares para que en beneficio del sector productivo costarricense, en especial las empresas exportadoras, se haga uno del sistema TIPS/DEVNET, una red mundial de información tecnológica y de comercialización.

Sirva este momento para ofrecer a la nueva Cámara no sólo un alero amable, sino el compromiso de incorporar a sus representantes en los más altos foros de discusión del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.

Al igual que en el ejemplo mitológico, no corresponde mover la pesada piedra a la cima del monte, pero con la seguridad de que tendremos el convencimiento y la fuerza, para que cada vez caiga, podamos entre todos elevarla, porque al fin y al cabo estamos luchando por un fin noble, convertir la utopía del desarrollo socio-económico en una realidad.

---------- O -------------

Arriba

Tabla de Contenido

 

Búsqueda personalizada


Política de Privacidad